Limpie sus muebles regularmente con un paño suave o un guante de microfibra. Para ahorrar tiempo, puede incluso confiar esta fácil tarea a sus hijos explicándoles que no se olviden de las piernas y de la parte inferior de la parte superior, especialmente si son un modelo modular. Una acumulación de suciedad podría dañar los mecanismos. Si se derrama líquido sobre la mesa, absórbalo rápidamente con un paño o una toalla de papel antes de examinar el alcance del daño. Si finalmente elige seguir los “trucos de la abuela”, sea consciente de las consecuencias impredecibles que pueden ocurrir en ciertos materiales.