Cuando introduzcas alimentos sólidos en la dieta de tu bebé, aquí tienes algunos consejos para ayudarte a hacerlo de forma segura: Quédate siempre con tu bebé cuando coma. Asegúrate de que el arnés de seguridad esté bien abrochado y cerrado. No salgas de la habitación ni siquiera por unos minutos, porque siempre existe un pequeño riesgo de que tu bebé trague de forma incorrecta cuando no estés con él. Tu bebé puede regurgitar o escupir algo de comida, pero es muy poco probable que se atragante. Aún así, es mejor tomar precauciones:* Asegúrate de que tu bebé esté sentado derecho en su silla alta.* Si no estás en una silla alta, es mejor tener cuidado. darle frutas y verduras de piel dura Si quieres llevar tu equipo a tus amigos o familia, necesitarás una silla plegable para ponerlo en el coche, o tal vez necesites una silla portátil de refuerzo. Esto no será apropiado para él hasta que tenga cinco años. Asegúrese de que los alimentos congelados se descongelen completamente antes de recalentarlos. Si descongela alimentos que no necesitan recalentarse, como los purés de frutas, asegúrese de que estén completamente descongelados antes de dárselos al bebé. Si utiliza un microondas, revuelva la comida y déjela reposar durante unos minutos para nivelar los puntos calientes. Pruebe la temperatura de la comida en la parte interior de su muñeca para asegurarse de que está caliente antes de dársela a su bebé. La comida cocinada no debe calentarse más de una vez, tire el resto de la comida que su bebé no coma (y evite la legítima frustración de tener que tirar la comida). A medida que su bebé se acostumbra a los nuevos sabores y texturas, es normal que rechace lo que usted a veces le ofrece. Congela la comida casera rápidamente mientras aún está fresca. Asegúrate de que tu refrigerador y tu congelador estén lo suficientemente fríos. La temperatura en su refrigerador debe estar por debajo de los 5°C y la temperatura en su congelador debe ser de -18°C.