Aún no sabemos la causa exacta del autismo, nuestra comprensión de este desorden psicológico es muy limitada. Lo que es cierto es que los niños con autismo perciben el mundo de manera diferente. Lo que vemos en el uso de la hamaca para los niños autistas :- El efecto de mecedora – Muchos niños autistas ya se mecen para ayudarse a calmarse. Una hamaca puede ayudar al niño a realizar este tipo de movimiento de una manera más tranquila y relajante. – El efecto capullo de la hamaca puede ayudar a los niños autistas a sentirse seguros. Es bien sabido que un poco de presión ayuda a los niños con autismo a sentirse protegidos y cómodos.- La asociación: después de un tiempo, el niño eventualmente asociará la hamaca con un remanso de paz. Sabrá que cuando se meta en su hamaca, ya no será bombardeado con información sensorial, por lo que la hamaca pronto será reembolsada por la seguridad social!